10 de abril de 2010


Queríamos escribir algo sobre las Pascuas en Polonia, pero en este caso... El accidente en que murió El Presidente de Polonia y las personas tan importantes para nuestro país es para nosotras y todos los polacos una gran tragedia. No conocemos palabras para expresar lo que sentimos ahora.

Descansad en paz.

23 de marzo de 2010

Algo sobre el campo lingüístico en Wrocław

Érase una vez un grupo de alumnas de Katowice que llegó a Wrocław al campo lingüístico. Durante todo el año anterior habían trabajado muy duro pues ahora las chicas sólo querían pasar el tiempo descansando, o, a veces si tenían ganas, hablando en español.

En el día de su llegada hacía mucho calor. A las chicas les esperaba un montón de gente. Una parte eran los españoles, pero todavía las chicas no sabían, quién era español, y quién era polaco. Sobre todo, hay que decir que las alumnas notaron que algunos se comportaran de otra manera. Después de alojarse y comer, aburriéndose muchísimo, salieron fuera del lugar donde tenían su habitación, llamado el castillo. Se sentaron en el banco y tomando el sol conocieron a algunas personas del campo y hablaban de todo, pero seguían aburriéndose aburrían.

Pensando que toda su estancia en Wrocław iba a ser aburrida pasaban todo el día, pero en la mañana del día siguiente cambiaron de opinión.

Se despertaron en la madrugada. Bueno, eran las 7 pero a las chicas les parecía de noche. Bostezando iban a la reunión de todos los grupos del campo y allí conocieron a los españoles. Se enteraron que había un examen.

¡El examen! - sus ojos parecían asustados.

Por supuesto, habían sabido antes, pero todo esto les parecía una pesadilla. Esperaban que los españoles vieran a verificar sus habilidades de otro modo pero ¿cómo lo iban a saber? Quizás pudieran preguntar cómo sabes español: si muy bien, pues vale, vas a este grupo, si un poco peor, vas a éste. El miedo del examen, precisamente, del examen oral fue enorme. Todo el año anterior tenían los exámenes y en las vacaciones no querían tener uno más...

Un milagro que las chicas sobrevivieron al examen. Algunas de ellas fueron a los grupos con el mejor nivel. Pero aquí no se acaba esta historia porque después del examen había llegado el momento para estudiar. Al comienzo de la primeras clases esas chicas jugaban estupendamente diciendo, que animales serían, si pudieran o aprendiendo de memoria que “la belleza no es un lugar donde van a parar los cobardes”, pero después... un desastre. Resultó que tuvieron que escribir un poema.

¿Un poema? - sus ojos volvieron parecer asustados

Pero el profesor, muy simpático, fue rotundo. Hay que escribirlo y basta. Las alumnas pasaron muchas horas preparando un poema. Una de ellas escribió algo de su amiga:
Había una vez Dagmara, una chica
Divertida, sociable y muy simpática;
estaba siempre en las nubes
en martes, miércoles y lunes
Dagmara, esta chica fantástica

Todo esto fue una cosa pequeñita en comparación con los mosquitos que les picaban todo el día y toda la noche. No tenían compasión por nadie, ni para los polacos ni para los españoles. Los jóvenes o los mayores, les daba igual. Estos no eran mosquitos normales sino unos monstruos sanguinarios, que no picaban sino que mordían a inocentes. No había ningún remedio. Sólo había que gustarles.

¡Ah sí!, he olvidado decir algo sobre los españoles... Pues, algunas de nuestras chicas ya habían conocido la cultura española y los españoles cuando vinieron al campo. Pero el resto, no. Y este resto estuvo muy sorprendido porque hablaban, bailaban, cantaban, gritaban y saltaban sin ninguna vergüenza. Con el paso de tiempo se acostumbraron y aprendieron a comportarse más como los españoles: jugar, hablar, bailar, cantar, gritar y saltar sin vergüenza.

Con todo eso, las chicas no tenían nada de tiempo para aburrirse, pero bueno, excepto una media hora entre las clases. Todo pasó en un abrir y cerrar de ojos. El desayuno, las clases, la comida, los talleres, las compras, la cena, las charlas hasta las doce y la diana a las 7... Cada día estuvo lleno de atracciones. Y ya, tenían que despedirse. Con Wroclaw, con los españoles, con los polacos, con un buen tiempo y con los mosquitos. Cuando llegaron a Katowice sabían que, no descansaron, pero lo pasaron bomba.




Yo en el barco, durante una exursión



Yo, después de las clases



Yo, con diploma de acabar el curso


Sylwia

19 de marzo de 2010

¿Por qué la sección bilingüe? (la parte II)

"Cuando alguien me pregunta porque he elegido la sección bilingüe con la lengua española que además dura 4 años, siempre repondo así: A veces en tu vida aparecen personas que te aclaran el camino del futuro, cuentan su historia motivandote a tomar la decisión. En mi caso eran tres personas. Mi profesora del colegio. Joven, llena de energía y fascinación por la lengua española. Teníamos sólo dos horas por semana pero veíamos películas cortas sobre la cultura española, presentaciones fotográficas, entrevistas con los famosos de España... Escuchábamos canciones . Eso me inspiró a conocer mejor este país y las costumbres de sus habitantes. En aquel entonces no sabía nada sobre esta sección...
Un cúmulo de circunstancias hizo que las vacaciones de verano las pasara con mis padres en Andalucía. Sevilla, Granada, otros pueblos hermosos... Volví entusiasmada, casi enamorada de la manera de vivir, de pensar de los españoles.
Unos días despúes empecé a buscar algún tipo de liceo adecuado para mí. Encontré el liceo Maria Konopnicka... Tenía muchísimas dudas. No estaba segura de que arreglarmelas en esas clases, si no es fácil estudiar en la lengua extranjera. De todos modos la tentación era enorme. Historia, Literatura, Geografía de España como las asignaturas obligatorias con nativos, alto conocimiento de la lengua, intercambios escolares y posibilidad de pasar el bachillerato español...
Afortunadamente conocí a una chica mayor que había terminado la misma escuela y sabía español. Me motivaba mucho para apuntarme a esa clase y escribir el examen de predisposiciones lingüísticas. Lamentaba que ella no hubiera tenido esa posibilidad (la sección en Katowice existe desde hace 4 años). Sus palabras de estímulo no eran suficientes...
Puede ser que esa sección fuera mi destino porque un instante más tarde durante alguna juerga conocí a un chico que estudió allí. Estaba en la última clase. Me presentó todo con detalles, dijo sobre las ventajas y desventajas y me convenció!!!!
Que suerte que me decidí!! Ahora estoy en el segundo curso y no me arrepiento de mi elección. Conozco muy bien la lengua que me permite comunicarme sin problemas con el extranjero, gracias a eso tengo amigos en los países hispano-hablantes, la cultura cada vez me interesa más. La música, las películas, el arte, la cocina... En la sección encuentro todo lo relacionado con el idioma español que me interesa. Simplemente, he descubierto una nueva pasión que da sentido a mi vida.
Suena como un cuento pero esa es la verdad."

(Monika)

15 de marzo de 2010

España, la mía



Desde mi niñez me gustaba conocer todo el mundo, soñaba con visitar países lejanos. Todo empezó con España. Cuando tenía 7 años me parecía interesantísima por muchos casos: me gustaría hablar en castellano, ver todo este país, estaba fascinada por todo lo español, veía las películas con Penélope Cruz, escuchaba canciones de Enrique Iglesias. Era niña y por eso estaba cierta que todo con lo que estaba soñando un día se convirtiera en realidad y no me equivoque. Tenía que esperar unos años para que mis deseos se cumplan y mientras todo ese periodo me interesaban más otros partes del mundo y el sueño de conocer España y el español sin parar era sólo un sueño. Casi 10 años después tuve tanta suerte que vi casi toda España. No conozco ningún país extranjero tan bien y ahora me doy cuenta de que no voy a conocer ningún lugar en el mundo así como España, que ningún país va a influir en mi vida tanto como este.



No pasé en España mucho tiempo, eran sólo 2 meses, pero 2 meses de viaje muy intenso. Evite los lugares donde había más turistas que nativos, pero claro que sí, vi también algunas atracciones turísticas y no siento haberlo visto porque así conozco la cara mas popular de España y la menos. Así tengo la imagen completo de este país, así con mucho gusto estudio la geografía de España, porque para mi las palabras como “Andalucía”, “País Vasco” no son sólo los nombres, son paisajes, recuerdos, risas de la gente que me acuerdo.



Noté que cada parte de España es distinta. Para mi no hay dos comunidades que serían parecidas, cada una tiene su carácter único que no se puede olvidar. Me gustaría describir todo lo que recuerdo, pero sé que no es posible y por eso voy a escribir más sobre unos y menos sobre otros dibujos de mi mente.



Una sorpresa grande fue Extremadura. Me dijeron que allí no hay nada y tenían razón. Al principio me asustó el hecho que “haciendas” extremeñas hay bastante lejos una de otra, pero luego me fascinó lo que vi. Los animales que aparecieron, que parecieran tan libros como ningún hombre en el mundo, las casas que estaban rodeadas por muchas tierras, la naturaleza la que el hombre modeló poco, que no le cambia sólo convive con ella: el paisaje tan magnifico y diferente de todo lo que había visto antes.



En Cataluña visité todo lo que se tiene que visitar en Barcelona pero simultáneamente pasaba mucho tiempo en el pueblo catalán, vivía en bloque de viviendas detrás de que corrían los niños españoles, visitaba los hogares y por eso vivir en España significa para mi lo mismo que vivir en Cataluña. El Montserrat con “el dedo de Dios” que amenaza a los pecadores,que veía muchas veces yendo a las compras o a la playa quedara en mi memoria por siempre.



Los Pirineos son para mí las montañas más hermosas en el mundo. Las casas de allí, de cuales se puede ver los picos montañosos entre las nubes, parecen ser de una fábula.



Tampoco nunca olvidaré visita en Valencia que es la tercera ciudad más grande de España pero parecía ser un pueblo grande y amable, y me senté allí como en la casa aunque estaba en aquella ciudad por primera vez. Y por último, mi querido Alicante, la ciudad en que me enamoré de primera vista. Las callejas estrechas en los que me perdió pero no querría encontrar salida, un castillo de que vi Alicante rodeado por la cadena montañosa de un lado y por el mar de otro, causo que quiero vivir allí.



Mientras viaje no me faltaba aventuras. La aventura que mejor describe mi humor durante viajar por España, sucedió cuando volvemos a nuestra vivienda en domingo, a la 1 de la madrugada. Estuvimos unos 150 km de casa y mi compañero de viaje me dijo que nos pudo faltar gasolina y no hay lugar donde podemos comprarla. Yo le respondí que me da igual, puedo ir a pie.



Cuando estoy pensando en lo que vi, en lo que sentí en la gente que conocía, en todas las cosas que aprendió en España: la echo de menos. Me gustaría ver otra vez Extremadura llena de libertad, Andalucía que le sobra calor, “el dedo de Dios” y perderse una vez más en Alicante.



La noche antes de salir a Polonia mi amigo me preguntó si voy a volver a España y ya lo sabia: voy a volver, volver y volver...



El otro día salí de Espaa con mucha tristeza. En casa lloré porque no volví de vacaciones, volví de un país que es algo más que un lugar en el que descansé.
Desde entonces vivo entre España, que echo de menos y Polonia de la que parte formo.


Yo conociendo la cultura española


Dagmara

10 de marzo de 2010

¿Por qué la sección bilingüe?

Las opiniones de la gente de nuestra clase sobre la sección bilingüe.

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"El español es la lengua más hablada en el mundo. Queremos conocer la cultura de los países hispanohablantes que es muy variada e interesante. El conocimiento de la lengua española nos ayuda a viajar y conocer el mundo."

(Aleksandra, Patrycja, Natalia, Magda, Natalia Góral)

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"Queremos mejorar nuestro español, nos interesa la cultura española, queremos ver más películas española sin subtítulos, nos gusta el estilo de vida español. Tenemos amigos en España y queremos hablarles como un igual, no como extranjeros. Nos gustaba la idea de hacer bachillerato en la Sección Bilingües. ¡Es una gran oportunidad!"

(Helena, Bartek, Dominika)


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"Estoy enamorado del fútbol, me gusta el Real Madrid, no me gusta el inglés y buscaba una escuela con otra lengua."

(Mateusz)

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"Estamos en la sección bilingüe porque queremos usar la lengua que se desarrolla mucho. Queremos también conocer a nueva gente y cultura interesante.Antes no habíamos conocido el español pero nuestros profesores estupendos y maravilloso nos lo han enseñado.¡Amamos el español y estamos muy muy felices!"

(Klaudia Talaga, Agnieszka,Szymon Milas, Filip)


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"Hemos escogido la sección bilingüe porque un día veíamos juntas la serie Rebelde y nos gustaba mucho el actor, es muy guapo. Nos enamoramos y a partir de ese momento no podemos dejar de pensar en él…… y ¡el español es la llave de su corazón¡
En realidad la cultura española nos resulta muy interesante y pensamos que la sección bilingüe fue la mejor decisión de nuestra vida. Nos encanta Almodóvar, leer libros de Carlos Zafón y Gabriel García Márquez y escuchas música entendiendo el sentido."

(Kinga, Natalia Stawiarska, Ania Zejc, Monika Twórz)

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"Fui a Lloret de Mar y me encantó, al volver mi prima me habló de la Sección Bilingüe y decidí apuntarme."

(Patrycja Merczyk)



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"Nos gusta mucho la cultura española: música, cine y por supuesto el deporte1
Rafael Nadal y Fernando Torres son chicos tan guapos!:)
Nuestro sueño es visitar cada país en que se habla español."

(Milena, Ewelina, Karolina)

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"Participábamos en las clases particulares de español. Ahí encontramos un profesor maravilloso y nos enamoramos de él. Nos dijo de este colegio bilingüe y tomamos la mejor decisión."

(Marta, Dominika)

9 de marzo de 2010

Una española en Polonia (la parte II)



Mirian viene de León. Ahora vive en Katowice. Para los polacos es una cosa rarísmia: vivir en Polonia, además en el región más industrial de Polonia cuando se tiene posibilidad de vivir en España. Hablando con nosotros, Mirian revela sus motivos de ir a Polonia, los estereotipos sobre nuestro país, y nos da las respuestas a todo lo que siempre quisimos preguntar a ella.

7 de marzo de 2010

Un día en la sección bilingüe

El despertador suena. Muy rápido me levanto y corro a mi escritorio para apagar el sonido antes de que se ponga más alto. Después, rápidamente, me lavo y tomo mi desayuno, lo meto en mi mochila, me visto y ya estoy preparada para salir, pero... Ya son las 6:34, no llegaré a tiempo y mi tren saldrá. Tengo que espabilarme. Aaay...

Ya corro. El tren está esperándome Uff, ¡qué suerte tengo!. Voy a llegar a tiempo. Encuentro un asiento libre y saco un cuaderno. Todos tienen las mismas cubiertas verdes. Este es de física. A mí no me gusta la física, no entiendo la física, pues está bien. Pero, ¿qué dijo ayer Dagmara? Noo, he olvidado que hoy tenemos un examen de biología... Busco el cuaderno de biología entre los bocadillos, el cuaderno de polaco y el libro de ejercicios de español. Ya, lo tengo. Miro por la ventana. Estamos en la estación llamada “Katowice Ligota”, pues tengo más o menos diez minutos. Ojeo el cuaderno y me esfuerzo en aprender de memoria todo. El tren se para “¿Ya?” pienso asustada, pero una vez más tengo suerte, porque se ha parado delante de la estación final “Katowice”. Repito todo lo que me he aprendido. Más o menos lo recuerdo, quizás tenga un tres. Cuando el tren se para en mi estación, salgo empujándome entre los pasajeros. Todos, como yo tienen sueño, prisa y estrés. La mayoría no tiene ganas de hablar y los únicos que hablan, les ponen nerviosos.

Miro a un reloj muy grande sobre la escalera. Las 7:18 . “Más rápido, chica, más rápido” pienso. Me doy más prisa. Al salir de la estación hay un chico que reparte periódico gratuito. Tomo uno, después puedo necesitarlo. Voy por las calles pasando unos árboles tristes, unas personas cansadas. Voy más rápido.

A la clase de física llego con un retraso. Me siento al lado de mi amiga. “La profesora dijo que va a preguntar” susurra. Maravilloso. En este momento oigo “El número... siete”. Las desgracias nunca vienen solas. Me levanto muy lento. Sí, podría esperarlo porque hoy es el 7. La profesora me hace unas preguntas. Por casualidad conozco las respuestas. Ha salido muy bien. Tengo un cinco.

Después las clases de biología. Tengo miedo. Saco una hoja de papel, en la mesa sólo un bolígrafo. Tengo que concentrarme. Miro al resto de nuestro grupo. Me extraña mucho que nadie tenga la hoja, sino los cuadernos y libros, como normalmente. “¿No hay examen?” pregunto a mi vecina. “¡No!” Dice y se ríe. Y yo estoy feliz.

El descanso y el desayuno. ¡Por fin! Y las matemáticas. Tengo que concentrarme. Resuelvo los ejercicios. Muy duro pero sobre todo satisfecha.

El español. Como un rayo del sol de mi día. Pero, ¿por qué la mejor hora del día pasa en un abrir y cerrar de ojos? La vida es injusta. Apenas he empezado a leer un texto muy interesante, y ya, la clase se acaba. Mal, muy mal.

El descanso grande. Ahora tengo un poco tiempo para hablar con mis amigas.

Luego tengo dos clases de polaco, de religión y las clases en la piscina. ¿Suena muy bien? Pero no es así. Tengo que nadar. Eso está bien. Y después... un desastre: secar el pelo. Pierdo veinte minutos.

A mi casa voy por el tren. Casi me duermo. Cuando vengo a casa, ya me espera una comida. Veo un programa en la tele y voy a hacer los deberes. Uff,, hoy tengo mucho, pero no más que ayer. Lo dejo para más tarde. Es las 1730 . Ahora es el tiempo para navegar por Internet. La primera hora pasa... ¡Tengo que estudiar! Tomo el cuaderno de polaco. Miro con la boca abierta en las palabras y no entiendo nada. Vuelvo a navegar, pero mis ojos casi se cierran. La segunda hora pasa. ¡No puedo jugar más, tengo que estudiar! Mañana tengo un examen de inglés. Hago la lista de las palabras que no conozco y busco sus significados en la Red. No me queda tiempo para aprenderlas de memoria. Voy a acostarme más temprano. ¿Quizás a las 4:00 ? Tengo que descansar... ¡Quiero dormir!


***


Me despierto. Tengo miedo por con lo que he soñado. Pero eso es sólo un sueño. Un mal sueño. Una pesadilla.

Me levanto y voy a la lavadora para coger la toalla. Luego desayuno y bebo un té con calma. Aun tengo mucho tiempo para elegir la ropa, vestirme y también colocar los libros en mi mochila porque ayer, como siempre, tenía las mejores cosas para hacer pues lo deje para más tarde. Salgo de mi casa a las 6:15 y voy al andén. Todavía no hay mucha gente que anda por las calles. En el tren tampoco hay muchas personas a esta hora. Me siento cómodamente y saco de mi mochila el libro El señor de los anillos porque tengo casi 30 minutos hasta que llegue a Katowice.

Las clases empiezan a las 7:30 con el español. A esta hora casi todos de nuestro grupo, sino que nos encanta el español, estamos durmiendo. Al principio, hablamos un poco de que lo hicimos ayer o de lo que ocurrió. También leemos algunos textos que a mí me parecen muy interesantes y escribimos las palabras que no hemos conocido antes.

Después la clase de polaco que pasa rápidamente y volvemos a la clase “13” para tener dos clases más de español. Ahora hablamos de los viajes y todo conectado con esto: los medios de transporte, los países más visitados por los extranjeros, las vacaciones y mucho, muchísimo más. Conocemos las palabras nuevas. ¡Las palabras nuevas! Estoy en el séptimo cielo. No hay ninguna manera mejor para ampliar el conocimiento de una lengua.

En la cuarta hora se trasladamos a la clase “18” y la profesora se cambia. Ahora estudiamos cómo escribir en español correctamente: hoy practicamos la argumentación. Es bastante difícil pero nos apañamos bien con esto. El timbre suena cuando nadie lo espera. Ya, a las 12:00, acabo el día en la escuela.

Voy por las calles con mis amigas, estas calles las conozco bien. Hablamos, charlamos y pasamos un buen tiempo yendo a la estación. Aquí nos despedimos y yo vuelvo a mi casa sola en tren. Cuando llego a casa, como y luego voy a dormir la siesta porque tengo mucho sueño.

Dentro de tres horas me despierto, siento que estoy más cansada que antes de dormir, y leo el libro, juego con mi gato y hago muchas otras cosas innecesarias. A las 18:00 veo mi serie favorita en la tele. No hay mucho para hacer hoy, pues luego tengo tiempo para navegar por el Internet y hablar con mi amiga.

Unas horas después pienso “¡Qué tonta soy!” porque he olvidado que tengo que repetir todo lo que hoy hemos hecho. Y aprender las palabras de memoria. Lo hago rápidamente y me preparo a ir a dormir. “¡Qué día he tenido!”

***

Un año después...

El despertador suena. Muy rápido me levanto y corro a mi escritorio para apagar el sonido antes de que se ponga más alto. Después, sigue rápidamente, me lavo y tomo mi desayuno, lo meto en mi mochila, me visto y ya estoy preparada para salir, pero... Ya es las 6:34, no llegaré a tiempo y mi tren saldrá. Tengo que espabilarme. Aaay...

Ya corro. El tren sigue está esperándome. Uff, ¡qué suerte tengo!. Voy a llegar a tiempo. Encuentro un asiento libre y saco un cuaderno. Todos tienen las mismas cubiertas verdes. Este es de física. A mí no me gusta la física, no entiendo la física, pues está bien. Pero, ¿qué dijo ayer Dagmara? Noo, he olvidado que hoy tenemos un examen de biología...



Sylwia